Mercy una mujer real de 56 años, comprometida con dar luz a muchas mujeres a través del corte y tinte de cabello haciéndolas sentir bellas y transformadas y nacida en Medellín, una región muy hermosa de Colombia me contaba en una de sus sesiones como hace meses había vivido uno de los peores y vergonzosos momentos de su vida pero a su vez el detonante para reconocer que necesitaba ayuda.

Mercy, con quinto de primaria dedicó su vida a criar a su hija y ser estilista, estas dos se convirtieron en el todo de su vida y no había espacio para nada más. “Doctora”, me dijo, “me gusta mucho actualizarme para dar lo mejor a mis clientes y estando en un congreso muy importante para estilistas nos pidieron que al final pasáramos a la mesa central para escribir nuestro correo electrónico y así recibir información permanente. Como reconocía que no era muy fluida en mi escritura corrí de primeras para que nadie más estuviera a mi lado y hacerlo con tranquilidad, solo que no lo pude hacer, me paralice y salí de allí corriendo, ¿cómo era posible que a mis 56 años no supiera hacer un @? fue muy terrible ya que hasta este día era mi hija quien me manejaba el correo y toda la información
personal. Fui a casa muy triste y sintiéndome inútil, incapaz, vacía y sin valor, y lo peor, me decía -soy una analfabeta y los analfabetas son brutos- ¡Necesito ayuda!”.

Actualmente Mercy y yo hemos construido una relación muy linda, quiero contarles que es una mujer muy inteligente, hermosísima (mira la foto) y hoy ya está terminando de diseñar su proyecto de vida; es una mujer con propósito y con muchos sueños por delante. Su capacidad es tan sorprendente que al día de hoy ella me comparte todos los audio-libros que está escuchando y las conferencias de superación personal ¡Realmente es admirable!
Ella es una embajadora de lo que dijo Wayne Dyer:

“Si cambias tu manera de mirar, todo lo que mires va a ser distinto. Y si cambias tu manera de mirar todo lo que miras cambia” Wayne Dyer.

En Mercy al día de hoy se evidencian dos miradas diferentes que quiero compartir:

1- Decidió dejar de concentrarse en otros y trabajar por sí misma como prioridad en su vida para darse valor y brillar con luz propia, por ello ya no se queja por no saber escribir con fluidez, ahora hace planas diariamente y ejercita su escritura y su mente con frases de poder, una de sus frases es: Soy valiente
2- Decidió cambiar el “mi vida es lo peor y ya tan vieja (mente de conflicto)” por “dígame doctora que yo lo hago”.

Esto es una hermosura. Hoy le envío libros escritos para leer y… por favor esto se merece un aplauso, los lee. Terminar este blog me genera lágrimas de alegría al ver como la decisión, la voluntad y la valentía pueden hacer que cualquier persona supere sus mentiras de incapacidad y analfabetismo como ella lo llamaba y logre sus sueños. Solo sé que Dios dijo “Al que cree TODO le es posible”, para Mercy el @ fue su gigante. Para otra persona puede ser una inversión de miles de millones.

¿Cuál es tu @? ¿Qué esperas para mirar distinto?

Por: Martha Serna 

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