Hoy estuve asistiendo a una clase de liderazgo que me generó muchas inquietudes, en ella hablábamos del tiempo que estamos viviendo de Pandemia y surgió la pregunta ¿A qué le tienes miedo?

Además de que la situación general no es nada fácil para muchos y el tiempo de duración que se proyecta es incierto, se suma algo particular, que cada uno está viviendo en casa: La economía, el manejo de los espacios y la convivencia donde la diferencia de pensamiento como política, religión, apegos, preferencias, gustos, mañas y creencias no son fáciles, a pesar de ser el mismo núcleo familiar. A todo lo anterior le sumé lo que llamo -mi miedo más profundo actual-, y lo llamo actual porque en la medida que avanzamos surgirán los miedos del momento o de la temporada de acuerdo a lo que estemos viviendo.

A todo lo anterior le sumé lo que llamo -mi miedo más profundo actual-, y lo llamo actual porque en la medida que avanzamos surgirán los miedos del momento o de la temporada de acuerdo a lo que estemos viviendo.

Por ahora, mi miedo actual es NO seguir siendo la misma Martha que era hasta el 20 de marzo del 2020. Y con esto no quiero decir que fuera un caos o la peor persona del mundo, NO; hasta este día estaba bien y para muchos muy bien, solo que queriendo ser mejor me llenaba de obstáculos para serlo e identifiqué mis QUISIERA y te los quiero compartir… quisiera tener más espacios en familia, mirar a los ojos cuando me hablan en casa sin decir “háblame que te estoy escuchando o dale rápido que tengo afán”,  leer más, orar más, pensar más, soñar más, revisar y descubrir ciertos lugares y cosas en mi propia casa, hacerme una mascarilla, iniciar o terminar cursos comprados, tener charlas con amigos a los que les dije “después te llamo”, no madrugar tanto, buscar los zapatos que no recuerdo donde están y me gustan tanto, aprender a cocinar, mirar los productos en mi alacena que están a punto de vencer y los que están muy guardados y vuelvo a comprar por no verlos, hacer ejercicio y muchos otros que implicaban un -después, cuando pueda y tenga tiempo- ¿Y ahora qué?

Ahora ya estoy en casa y no precisamente de vacaciones, estoy reflexionando sobre esa pregunta tan obvia para muchos pero tan profunda para mí ¿A qué le tienes miedo? y giro a mi derecha y encuentro la solución para mi gran miedo del momento: mi agenda con acciones que no serán las que realizaré en este momento y esperando ser tenida en cuenta en el aquí y el ahora, los libros en orden de lectura proyectada, un sofá cómodo para tener mis espacios de oración y reflexión y lo mejor en pijama, mi esposo en la habitación del lado, los cursos en la computadora aguardando un clic, mi hijo mayor dispuesto a enseñarme a cocinar desde la distancia… ¡Dios!, tantas cosas hermosas a la mano por hacer y que si las aprecio y aprovecho me ayudarán a ser mejor y al final de esta espera incierta ya no seré la misma porque habré aprendido a cuidar, valorar y administrar mi bien más preciado “Mi vida”. Es por ello que antes de esta reflexión ya mi agenda tiene una nueva lista de acciones que no son para otros, aún no, por ahora para mi. Porque cuando tu estas bien serás modelo y autoridad para ayudar a que otros identifiquen y enfrenten sus miedos y administren su bien más preciado: Sus propias vidas.

Dios, tantas cosas hermosas a la mano por hacer y que si las aprecio y aprovecho me ayudarán a ser mejor y al final de esta espera incierta ya no seré la misma porque habré aprendido a cuidar, valorar y administrar mi bien más preciado “Mi vida”.

Solo sé que es realmente cierto lo que dice la biblia: “Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. Con mucha gratitud y gozo quiero decirte que mi agenda tomó vida y me está dando vida. Revisa la tuya y responde ¿Y ahora qué?…

Por: Martha Serna. @coachmarthaserna