Desequilibrio emocional, angustia, ansiedad, incertidumbre, preocupación, desesperación, depresión… éstas y muchas emociones más son las que vienen en momentos de crisis, momentos que no esperabas y se salen de tu control, e incluso, que te cambian por completo la rutina.

Sin duda, las crisis son situaciones que pueden hundirte o pueden hacerte crecer; depende únicamente de ti que opción eliges. NO está mal que sientas este tipo de emociones, somos seres EMOCIONALES, sin embargo, es importante que sepas gestionar y manejar lo que sientes para poder afrontar la situación de manera sabia e inteligente.

Somos seres EMOCIONALES, sin embargo, es importante que sepas gestionar y manejar lo que sientes para poder afrontar la situación de manera sabia e inteligente.

Cuando eliges CRECER, la crisis es un momento perfecto para reinventarte. REINVENSIÓN implica cambio, modificar hábitos, rutinas, dejar o soltar… con el fin de implementar o retomar algo que aporte a tu crecimiento espiritual, emocional, mental y corporal.

A continuación, quiero darte algunos consejos para afrontar este tipo de situaciones de la mejor forma, buscando reinventarte:

  1. Cuida tus pensamientos. Identifica los pensamientos que te generan malestar y cámbialos por pensamientos positivos. Todo lo que tu pienses, el cerebro lo cree y empieza a idealizar una realidad a partir de allí. Cuando tus pensamientos son positivos, tus emociones y tus comportamientos también lo son.
  2. Busca conectarte nuevamente con tus sueños y con lo que amas. ¿Qué te propusiste a inicio de año? Es el momento perfecto para que retomes esas metas que postergaste por la “rutina” del día a día y que nuevamente olvidaste y dejaste en segundo plano.
  3. Comparte con tus seres amados. Aprovecha para hablar, escuchar, mirar y reír.
  4. Evita ver tanta información falsa o alarmante que publican en redes sociales. Si quieres estar informado, busca fuentes reales y confiables. Busca varias (no te quedes con la primera), y de acuerdo a ello, forma tus propios pensamientos.
  5. Cuídate! Cuida tu salud emocional, física, mental y espiritual. Si tú estás bien, los seres que amas estarán bien. Busca actividades que alimenten éstas cuatro áreas y que te generen placer. Las actividades placenteras generan serotonina lo cual aumenta tu felicidad y tranquilidad.
  6. Confia en DIOS. Antes de lo que pienses, esta situación terminará y tú estarás mucho mejor que antes. Absolutamente todo ayuda para bien, y todo tiene un propósito.

Todo se trata de la actitud con la que lo asumas. ¿Cómo eliges ver el vaso? ¿Medio vacío o medio lleno?
¿Qué actitud tomas frente a situaciones complejas que NO dependen de ti, pero si te afectan? ¿Eres parte de la queja o de la solución? ¿Eres parte de la angustia o de la tranquilidad? ¿Confías o desconfías? ¿Esperas a que otros inicien el cambio o eres parte del cambio?

Todas las personas tenemos la capacidad para hacerlo, tú eliges desde qué lado ves el vaso.

Por Angélica Suárez. CEO micicoaching.

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